Martín Dopazo: Un jinete de lujo

Es socio de San Diego y representó a la Argentina en varios eventos internacionales. Integró el Equipo Nacional de Salto de Equitación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Su amor por los caballos y por su familia es lo que lo impulsa a buscar la excelencia.

Martín Dopazo es jinete, hace salto, y vive en San Diego. Representó al país en varios juegos olímpicos. En el último, en Tokio 2020, integró el Equipo Nacional de Salto de Equitación que obtuvo un diploma. También ganó torneos en Europa. Cuando está en la Argentina entrena en el country: con un personal trainer y toma clases de tenis. En una charla distendida, habla con San Diego La Revista sobre su hobby, su familia, el lugar que ocupa la equitación argentina en el mundo y su sueño de tener una medalla olímpica.

 

San Diego La Revista: ¿Cómo se inició en la equitación?

Martín Dopazo: Con el tema de los caballos me inicié en el campo. Mi familia tenía campo al norte de Córdoba y siempre de chiquito andaba a caballo, convivía con ellos. Cuando tenía 11 años, insistí en que quería saltar, quería seguir en contacto con los caballos porque lo hacía solamente en el verano, en las vacaciones o en algún fin de semana largo que íbamos al campo. Yo quería salir todos los días con los caballos, hasta que fuimos al Jockey Club Córdoba, que mi papá ya había estado ahí, él había tenido un caballo de salto y un caballo de carrera.

En ese momento, mi papá jugaba un poco al polo, en Córdoba. Comencé a montar, a los once años ya debuté ahí con mi primer profesor Ernesto Tagle, a quien le agradezco muchísimo, una de la personas que más influyó en mi vida deportiva. Hice casi toda mi carrera ahí hasta primera categoría, llegué a integrar algunos equipos argentinos, todavía estando en Córdoba. En el año ‘98, me mudé a Buenos Aires. Trabajé en el Haras El Capricho, con ellos viajé por Europa, salté en olimpíadas.

 

San Diego La Revista: ¿Cómo llegó a San Diego?

Dopazo: A San Diego llegué porque conocía a mi novia en ese momento, Micaela López Hermida, que ahora es mi mujer, con quien vivimos en San Diego. Desde ese momento, cada vez me acerque más a San Diego. Ella tenía sus caballos ahí, en las caballerizas de San Diego, así que muchas veces iba, le daba una mano, veíamos a los caballos. Después empezamos a convivir y ya casi nos quedamos ahí con los caballos y con todo. En realidad siempre estuve rodeado de caballos y de naturaleza, lo que más me gusta es el campo y estar cerca de los caballos y de los animales.

En San Diego, estamos cerca de Buenos Aires, pero más tranquilos, no es ciudad ciudad, y tenemos algo de naturaleza y los caballos ahí al lado. La verdad es que es muy linda la vida ahí y muy tranquila.

 

San Diego La Revista: ¿Cuál es tu hobby?

Dopazo: Vivo en San Diego con mi mujer y mis dos hijos, Sofía de 11 años y Benicio de 7, que la verdad son mi gran pasión. Me preguntan por mi hobby y es mi familia. Con mis dos hijos me divierto, me divierte llevarlos a fútbol. Por suerte ahí en San Diego ellos hacen muchos deportes, juegan al tenis, al fútbol, taekwondo, natación, hacen de todo. Me divierte mucho estar con ellos en mis momentos libres. Viajo mucho, entonces, cuando estoy ahí aprovecho realmente para estar con ellos y disfrutarlos al máximo.

San Diego La Revista: ¿Cómo ayuda la familia en el deporte? ¿Cómo entrena?

Dopazo: En el momento en que tengo la competencia en Argentina, indudablemente dependo de mi familia y ellos me ayudan mucho. Porque muchas veces las competencias las tenemos los días miércoles, jueves, viernes y, por supuesto, también sábado y domingo. En el momento en que los chicos van al colegio, si puedo llevarlos los llevo, trato de estar mucho. Así que prepararse para la competencia es un poco parte de toda la familia. Para la parte física, tengo un personal trainer en San Diego que, generalmente, trabajo con él dos días de la semana, que son los martes y jueves, y para no encerrarme tanto en un personal trainer, hago un poco de tenis con Jorge Torres en San Diego. Tomo clases también dos días a la semana, sobre todo para que me haga correr y la verdad que me viene muy bien, me libera un poco la cabeza y me preparo físicamente bien.

Cada vez que tengo que viajar a otro país, como en este momento, que estoy en Europa, me concentro mucho más, no me perjudica la parte mental. Me gusta la competencia, estar un poquito nervioso porque presto más atención a todo. Creo que no hay que exagerar con el trabajo físico. Cuando llegan las competencias, muchos atletas empiezan a prepararse más fuerte y entrenan a los caballos más fuerte, y al final terminamos o lesionándonos o lesionando a un caballo por exagerar el trabajo por los nervios y por no controlar la parte mental. Cuando estamos afuera estamos solos, con más tiempo, hay que estar muy sereno, tener mucha paciencia, esperar el momento, no apurarse, no entrenar de más y, de esa manera, las cosas salen un poquito más seguras.

 

San Diego La Revista: ¿Cuáles fueron sus logros deportivos?

Dopazo: Mis principales logros deportivos, sin duda, fueron las dos participaciones olímpicas que tuve en el año 2000, en Sidney y en el 2004, en Atenas. Creo que son de lo más importante, pero tengo grandes recuerdos y satisfacciones. Por ejemplo, haber ganado el gran premio de la Coruña, en España, o quedar segundo en el Gran Premio Big Ben en Alemania, porque fue el primer gran premio que yo salte en Europa. Quedar segundo, para mí, fue increíble. Después al año siguiente, como te dije, ganar la Coruña, eso me fue muy importante para mí. Ganar el primer Campeonato Nacional en Argentina, a pesar de que después gané dos más, tres en total. Logré una meta en mi vida. También gané el Gran Premio General San Martín, el alemán, hace dos años y la verdad que para mí fue increíble porque venía con pocos resultados.

 

San Diego La Revista: ¿Qué significa Europa para la equitación?

Dopazo: Europa, para el jinete que se dedica a esto, es lo mejor que hay en el mundo, esta todo lo mejor. Los mejores jinetes, los top ten, los mejores caballos del mundo, competir en Europa es lo mejor que te puede pasar. Hablé antes de cumplir metas y creo que una de las metas más importantes para mí, fue haber podido saltar y competir  en Europa. Cuando vos participas en Europa estas representando a tu país, porque son todos concursos internacionales. Pero el juego olímpico y el juego panamericano realmente lo vivís mucho, porque estas en una villa olímpica con tus compañeros atletas, estamos todos vestidos con el equipo argentino todo el día. Es muy lindo, se siente algo increíble.

 

San Diego La revista: ¿Cómo es su conexión con los caballos?

Dopazo: Muy especial, me gustan mucho, trato de entenderlos, trato que me entiendan a mí, es más difícil, pero la conexión está y siempre estuvo desde chiquito y es muy lindo.

San Diego La Revista: ¿Quiénes son sus referentes?

Dopazo: A nivel nacional, hay personas que me sirvieron mucho en mi carrera. Mi primer profesor, como te dije, Ernesto Tagle y después un jinete que me ayudó muchísimo, Eduardo Dutruel. A nivel internacional, es Vito Taxeira, un jinete brasilero que hace mucho es el entrenador del equipo argentino. Entrené millones de veces con él, es un referente. Después internacionalmente, hay muchísimos jinetes a los que admiro. Hoy en día que estoy en Europa, los veo y es un nivel increíble que tienen, y hay jinetes que cada vez más me dejan con la boca abierta, son espectaculares, así que referentes hay muchos. Me gustaría copiarlos a todos y montar como ellos, pero nos cuesta un poco todavía.

 

San Diego La Revista: ¿Cómo ve el nivel de la Argentina?

Dopazo: En el ámbito ecuestre está un poco lejos de lo que es el mundo, de lo que es Europa. Hoy en día, creo que el equipo argentino para llegar a estos juegos está haciendo un sacrificio terrible, con todo esto de la pandemia, para poder viajar, para poder estar acá, para poder competir y todo. Hacemos un sacrifico grande, hay personas como José Laroca, por ejemplo, que ayudan mucho a que la equitación argentina llegue al máximo nivel. Es muy difícil poner caballos y todo es muy costoso. Gracias a él, el nivel mejora un poco, pero la verdad es que estamos lejos respecto al mundo. Hay veces que estuvimos más lejos y hay veces que estuvimos más cerca, pero a la Argentina le cuesta mucho.

San Diego La Revista: ¿Cuál es tu sueño deportivo?

Dopazo: Sería ganar una medalla olímpica, sería algo increíble, pero creo que es imposible. Creo que con el nivel que tienen los jinetes y los caballos acá en Europa, para mí, personalmente, es casi imposible. Pero, bueno, uno nunca deja de pensar o de soñar en eso.

Les diría lo mismo que les digo a mis hijos y a mis sobrinos, que dicho sea de paso también viven ahí en San Diego. Tengo tres sobrinos y mis dos hijos, que lo mismo que les digo a ellos se lo diría a cualquier chico de la Argentina que quiera llegar a un juego olímpico o que quiera llegar a algún lado en la vida. Les diría que hay que hacer las cosas con tranquilidad, con respeto, con educación, hay que intentar ser buenas personas antes de ser un buen deportista, no se puede llegar ni perjudicando a otro, ni haciendo el mal a alguien, siempre vas a llegar ayudando, construyendo un equipo, teniendo gratitud por lo que hacen los otros, pero principalmente creo que hay que tener humildad, hay que estar tranquilo, hay que darle tiempo a las cosas que pasen, hay que esforzarse, hay que entrenar y hay que prepararse. Sobre todo, ser personas justas, educadas, agradecidas y yo creo que de esa forma se llega, con esfuerzo y con humildad. Puse el ejemplo de mis hijos y mis sobrinos porque es lo que trato de comunicarles siempre y si lo hago con ellos es para cualquier chico.

 

Agradecemos al FOTÓGRAFO  CHRISTIAN LOPEZ

Agradecemos a Martin Dopazo por brindarnos la nota en exclusiva para San Diego la Revista