Pablo Erbin, ex futbolista: Un defensor aguerrido que ahora entrena jugadores de polo.

El ex profesional de River y Boca repasa su carrera y sus ídolos. Se enorgullece de su hijo que juega intercountries y cuenta su realidad actual como entrenador físico de polistas, alejado de la pelota.

En una linda charla con Pablo Erbin, ex futbolista profesional de River y Boca, nos muestra su admiración por el ídolo argentino Lionel Messi. Repasamos su carrera y hablamos de su hijo, también llamado Pablo, quien se ha destacado en el fútbol intercountry.

 

-Pablo vos jugaste en River y Boca, pero en el mundo intercountry cuando se lo menciona a Pablo Erbin se piensa en un delantero habilidoso y goleador de Los Lagartos, y no en un defensor aguerrido y áspero… ¿Tu hijo se hizo más famoso que vos?

-Pablo Erbin: La verdad me pone muy contento. Lamentablemente muchas veces me perdí de verlo jugar porque yo estaba casi siempre jugando. Todo el mundo me decía que era bastante bueno y goleador. Él muchas veces me dijo que le hubiera gustado ser profesional, pero como padre es una decisión muy difícil de tomar. No sé si todos están preparados para hacer el sacrificio de ir a entrenar todos los días, de cuidarse. No sólo tenés que tener condiciones, también necesitás algo de suerte, tenés que tener personalidad. Hay veces que me lo reprocha y me dice que yo no lo dejé ser profesional, pero estoy seguro de que se divirtió más que yo jugando intercountry y con el grupo de amigos que tiene.

-Bueno… ahora contanos cómo es jugar en River y Boca. No son muchos los futbolistas que tienen la posibilidad de tener esa gran experiencia.

-Erbin: Para jugar en River y en Boca tenés que tener la suerte de que te den la oportunidad. Yo era muy joven (20 años en River y 22 en Boca) y quizás esa juventud te impide dimensionar y ver el lugar en dónde estás. Lo que te puedo decir es que disfrutaba el día a día, cada entrenamiento y los compañeros que tuve. Me hubiera gustado jugar en River y en Boca con la experiencia que tengo hoy, pero eso no se puede. Igual fue algo muy lindo. Hoy parece más difícil que un jugador pase por los dos equipos.

-De todos los jugadores que viste, ¿cuál te deslumbró más?

-Erbin: Messi es el que más me sorprendió. No creo que haya otro igual. Es inhumano que durante 13 años haya sido el mejor en el 90 o 95% de los partidos que jugó. Me hizo volver a ver fútbol. Cuando él juega no puedo dejar de mirarlo.

- ¿Y de los que tuviste como compañeros?

-Erbin: El primero fue Claudio Cannigia… la velocidad que tenía era impresionante. En 3 metros te sacaba uno de diferencia. Otro fue Sergio Berti, el loco Dalla Libera también… y había un paraguayo, Gabriel González, que fue el único al que vi pegarle con la misma facilidad con las dos piernas.

-Elegí 3 momentos de tu carrera.

-Erbin: En River el día que debuté. La Copa de Oro en Mar del Plata, entré a los 20 del segundo tiempo y la primera pelota que toqué hice un gol como de 35 metros. En Boca me pasó algo muy curioso, me casé y al otro día tuve que jugar el superclásico… empatamos 0-0 en cancha de Boca. Y con Huracán cuando ascendimos.

-¿Qué nos podés contar de tu carrera como DT?

-Erbin: Fue muy cortita. Estuve 3 partidos en Acasusso y en Haití estuvimos con Juan Amador Sánchez dirigiendo la selección. Fue una experiencia de vida muy fuerte… la gente vive sin agua y sin luz.

-¿Estás alejado del fútbol?

-Erbin: Si… bastante. En la actualidad me dedico a la preparación física de polistas. Es un deporte muy peligroso y la preparación física se ha vuelto muy importante para evitar caídas y lesiones en un deporte que se ha vuelto cada vez más exigente y profesional.

-¿Tenés algún consejo para los jóvenes deportistas?

-Erbin: Hay que hacer las cosas como se tienen que hacer: cuidarse, entrenarse y tratar de mejorar día a día. Más que nada es una enseñanza de vida. Porque cuando vos das todo y haces todo como tiene que ser, después nunca te vas a recriminar nada. Eso creo que es lo más importante.